Unidad 1 - La Ciencia Geográfica y Generalidades Cosmológicas

 

EVOLUCIÓN HISTÓRICA DE LA GEOGRAFÍA

 

 

Inicio de la Geografía

La geografía es una de las más antiguas disciplinas académicas. Las antiguas civilizaciones como los chinos, también los egipcios y fenicios, entre otros, realizaron largos viajes y anotaron todo aquello que observaron en las tierras a las que arribaron. Hacia el año 1400 a. C.; las costas del Mar Mediterráneo habían sido exploradas y descritas, y durante los siguientes mil años, los primeros exploradores visitaron Gran Bretaña y reconoció parte del litoral africano.

Los antiguos griegos aportaron al mundo occidental sus primeros conocimientos sobre la forma, tamaño y naturaleza de la Tierra. La Geografía escrita por el geógrafo e historiador griego Estrabón, recogida en diecisiete volúmenes, supuso una valiosa fuente de información para los jefes militares y gobernantes del Imperio Romano.

En el siglo II, el astrónomo griego Ptolomeo compiló la mayor parte del conocimiento geográfico griego y romano alcanzado hasta ese momento. También propuso nuevos métodos para el trazado de mapas, siendo ya conciente de los problemas que suponía la proyección o representación de la Tierra esférica sobre una superficie plana.

 

 

La Geografía de Ptolomeo, a pesar de sus graves incorrecciones, cartografió el mundo conocido en su época a través de un sistema basado en la longitud y la latitud, que influyó en los cartógrafos del renacimiento.

A los primeros geógrafos les interesaba explorar los territorios desconocidos y describir los rasgos que observaban en los diferentes lugares. Estos geógrafos de la antigüedad realizaron largos viajes y anotaban sus observaciones sobre las tierras desconocidas que recorrían. Uno de los primeros mapas conocidos se realizó en una tabla de arcilla en Babilonia, hacia el 2300 a.C. Hacia el año 1400 a.C. se recorrieron las costas del Mediterráneo y se representaron en mapas las tierras exploradas. Durante los siguientes mil años, los antiguos viajantes llegaron a las islas Británicas y exploraron la mayor parte de las costas africanas. Por otro lado, los antiguos griegos proporcionaron al mundo occidental sus primeros conocimientos importantes sobre la forma, tamaño y características generales de la Tierra.

En el siglo IV a.C., el filósofo y científico griego Aristóteles fue el primero en demostrar que la Tierra era redonda. Basaba su hipótesis en los siguientes argumentos: que toda la materia tiende a caer hacia un centro común; que la Tierra proyecta una sombra circular sobre la luna durante los eclipses de luna; y que si se viaja de Norte a Sur pueden verse nuevas constelaciones, mientras que las conocidas desaparecen.

El geógrafo griego Eratóstenes fue el primero que calculó con cierta precisión la circunferencia de la Tierra.

Los viajes, conquistas y actividades colonizadoras de los griegos en la región mediterránea dieron lugar a una acumulación de información geográfica considerable y estimularon los tratados de geografía. El geógrafo e historiador griego Estrabón escribió una enciclopedia de 17 volúmenes, titulada Geografía, que fue una importante fuente de información para los jefes militares y los administradores públicos del Imperio romano.

En el siglo II d.C., el astrónomo griego Tolomeo recopiló la mayor parte del saber geográfico de los griegos y romanos que se conocía hasta esa época. También propuso nuevos métodos de realización de mapas, que incluían la proyección y la creación de un atlas. En su célebre Guía geográfica, Tolomeo dividió el círculo ecuatorial en 360º y construyó una red imaginaria de líneas norte-sur y este-oeste donde localizaba la posición relativa de las masas de tierra conocidas, tanto islas como continentes. A pesar de que utilizó mediciones menos precisas de la circunferencia terrestre que las que había empleado Eratóstenes, Tolomeo contribuyó a la ciencia geográfica con mapas y descripciones muy útiles del mundo conocido. Sus mapas indicaban con claridad los problemas que suponía el representar la Tierra de forma esférica en una superficie plana

 

Geografía Medieval:

Durante la Edad Media los europeos llevaron a cabo pequeños viajes y exploraciones, pero prácticamente no se produjeron avances significativos en geografía, a excepción de los conocimientos sobre el territorio aportados por los vikingos de Escandinavia. Sin embargo, los árabes interpretaron y comprobaron los estudios realizados por los primeros geógrafos griegos y romanos, y exploraron África y el sudoeste de Asia. En el siglo VIII, unos sabios árabes tradujeron la obra de los geógrafos griegos a su lengua. La traducción de estos textos al latín ayudó a la difusión de los conocimientos geográficos griegos en Europa. La figura principal de la geografía árabe fue al-Idrísi (1099-1166), famoso por sus detallados mapas.

Los viajes del explorador italiano Marco Polo, en el siglo XIII, las cruzadas cristianas en los siglos XII y XIII, y los viajes españoles y portugueses para explorar nuevas tierras durante los siglos XV y XVI, abrieron nuevos horizontes a los europeos y estimularon la aparición de obras y tratados geográficos. En el siglo XV, Enrique el Navegante de Portugal impulsó y apoyó las exploraciones de las costas africanas, y se convirtió en uno de los principales promotores de estudios geográficos. Asimismo, los viajes y cartas náuticas de Giovanni Caboto, Juan Díaz de Solís, Vicente Yáñez Pinzón, Juan de la Cosa y Américo Vespucio, fueron fundamentales en los avances geográficos de la época. Entre los relatos de viajes y descubrimientos más destacados que se publicaron en el siglo XVI, se encuentran los de Giambattista Ramusio en Venecia, los de Richard Hakluyt en Inglaterra, y los de Theodore de Bry en la actual Bélgica.

Los viajes y estudios realizados en este periodo probaron, sin margen de duda, que la Tierra es una esfera. Antes de esto, muchas personas, sobre todo en el mundo cristiano, creían que la Tierra era plana.

 

La Geografía Contemporánea y Moderna (siglo XVII - siglo XIX )

En la historia del método geográfico cabe destacar la obra Geographia generalis (Geografía general, 1650) del geógrafo alemán Bernhardus Varenius (Bernardo Varenio. El interés de esta obra radica en la distinción que establece entre geografía general y geografía especial (o regional); la primera de ellas la concibe como una geografía esencialmente física y astronómica, mientras que la geografía regional se centra en el estudio y comparación de las diferentes regiones de la Tierra, sus límites y rasgos característicos. Su obra constituyó un dogma indiscutible durante más de un siglo.

Durante la primera mitad del siglo XVII destacó la obra del geógrafo inglés Nathaniel Carpenter, que recalcó las similitudes espaciales entre las características físicas de las distintas superficies de la Tierra. Su enfoque se convirtió en un hito geográfico de gran importancia.

Otros muchos autores europeos contribuyeron a aumentar el conocimiento geográfico durante los dos siglos siguientes. En el siglo XVIII, el filósofo alemán Immanuel Kant desempeñó un papel decisivo al colocar a la geografía en el marco de las ciencias. Kant dividió el conocimiento adquirido a través de la observación en dos categorías: una comprende los fenómenos registrados de conformidad con la lógica, lo que da lugar a clasificaciones como órdenes, géneros y especies vegetales y animales, sin importar cuándo o dónde tienen lugar. La otra incluye los fenómenos que se perciben en términos de tiempo y espacio; la clasificación y descripción que tiene en cuenta el tiempo se considera historia, y la clasificación y descripción que tiene en cuenta el espacio se considera geografía. Kant subdividió la geografía en seis ramas, una de las cuales, la geografía física, es esencial para las otras cinco. Las otras ramas señaladas por Kant fueron la geografía matemática, la moral, la política, la comercial y la tecnológica. Alexander Von Humboldt y Carl Ritter, ambos alemanes, realizaron grandes contribuciones a la teoría geográfica a principios del siglo XIX. Humboldt, que fue un gran viajero y un brillante observador del terreno, aplicó sus conocimientos sobre los procesos físicos a la clasificación sistemática y a la descripción comparativa de las características geográficas observadas en el terreno.

Concibió métodos para medir los fenómenos que observaba en el marco natural desde una perspectiva histórica, interesándose por su evolución y cambios. Este hecho supuso una ruptura con el pensamiento dominante hasta ese momento, que consideraba la naturaleza como algo estático e inamovible. Humboldt realizó muchos estudios geográficos excelentes basados en sus viajes a América, que ayudaron a conocer la realidad geográfica de este continente. Es muy conocida su obra Viajes a las regiones equinocciales de América. Su obra Cosmos (1844), que describe la geografía física del Universo, se considera una de las mejores obras geográficas de todos los tiempos. El punto de vista de Ritter difiere en parte del de Humboldt. Mientras que este último se centraba en el estudio sistemático de los rasgos físicos considerados de manera independiente, Ritter respaldaba un enfoque regional de la geografía; hizo hincapié en el estudio comparativo de áreas determinadas y en los rasgos que caracterizaban a cada una de ellas, pero prestando mucha menos atención a los aspectos físicos y poniendo el acento en los fenómenos sociales e históricos, con el fin de establecer relaciones entre el medio físico y el hombre. Su obra en diecinueve volúmenes, La geografía y su relación con la naturaleza y la historia de los hombres (1822-1859), es un análisis geográfico excelente de Asia y de algunas partes de África. Ritter fue un agudo observador del terreno, con una buena base en ciencias naturales e historia. Denominó a su trabajo geografía comparada, ya que su conocimiento procedía de la observación y comparación de un hecho concreto, a partir del cual llegaba a establecer leyes y principios. Ritter creía que sin análisis regionales sistemáticos no era posible realizar ningún estudio fiable.

Otro geógrafo alemán, Friedrich Ratzel, también realizó una importante aportación al conocimiento geográfico. Célebre por su obra Antropogeografía (1882-1891), intentó demostrar que las fuerzas naturales han determinado la distribución de las personas en la Tierra. Describió la geografía como ciencia de distribución y apoyó el estudio de áreas concretas, de las cuales afirmaba que podían proporcionar las bases para realizar generalizaciones sobre áreas más extensas o sobre el mundo en su totalidad. Los geógrafos alemanes Ferdinand Von Richthofen y Alfred Hettner recogieron las ideas de Humboldt, Ritter y Ratzel; Geografía: su historia, su naturaleza, y sus métodos (1927) de Hettner, es una obra de gran valor sobre la historia de los métodos geográficos.

Entre los geógrafos franceses de finales del siglo XIX destaca Paul Vidal de la Blanche, que se opuso a la idea de que el medio físico determina de un modo estricto las actividades humanas. Defendió que el hombre podía modificar su entorno físico. Favoreció los estudios regionales, dando importancia tanto a los procesos físicos como a los humanos en la distribución de los elementos de la Tierra.

En el siglo XIX, con el desarrollo del imperialismo europeo que permitió el conocimiento de nuevos territorios, surgieron y proliferaron muchas sociedades geográficas. Fueron muchos los que patrocinaron estudios específicos, exploraciones y revistas geográficas. Las sociedades más antiguas de este tipo se fundaron en París, Berlín y Londres (Real Sociedad Geográfica), entre 1820 y 1830. En los Estados Unidos se fundó la Sociedad Geográfica Estadounidense en 1851 y la Sociedad Nacional Geográfica en 1888. Desde 1876 existe la Real Sociedad Geográfica de Madrid. Se iniciaron también las conferencias internacionales geográficas en 1871, en Amberes, Bélgica. Alonso Amado 1897-1957. filosofo y critico literario español, nacionalizado argentino, donde había estudiado en la Real Sociedad Geográfica de Madrid, durante los años 1927 y 1946 fue nombrado director del instituto de filosofía de buenos aires desarrollo grandes aportes a la geografía, entre otros Daus Federico Alberto 1901-1988. decano de la facultad, ejercía la presidencia del consejo nacional de educación y de la sociedad de estudios geográficos.

 

La Geografía en el siglo XX

Durante la primera mitad del siglo XX, muchos geógrafos continuaron la tradición de los antiguos pioneros de la geografía.

Realizaban estudios de pequeñas áreas por todo el mundo, a través de observaciones sobre el terreno, extendiendo las fronteras del conocimiento geográfico, pero manteniendo los métodos heredados del siglo XIX. Sin embargo, a comienzos de la década de 1950, los geógrafos comenzaron a utilizar cada vez más los métodos cuantitativos. El cambio en la metodología que tuvo lugar en las décadas de 1950 y 1960 fue tan rápido que se ha hablado de revolución cuantitativa. Los geógrafos ampliaron sus esfuerzos en la búsqueda de aplicaciones prácticas para los estudios geográficos.

Los métodos cuantitativos fueron especialmente útiles al aplicarlos a la teoría de la localización, una rama de la geografía que estudia los factores que influyen en la localización de elementos como ciudades o fábricas. El economista y terrateniente Heinrich von Thünen fue el iniciador de la teoría de la localización; el geógrafo alemán Walter Christaller hizo, por su parte, importantes aportaciones a esta teoría en la década de 1930, al analizar la localización de los centros urbanos, pero sus teorías no cobraron valor hasta veinte años después.

En la década de 1960, la geografía se dividió en diferentes escuelas de pensamiento. Surgieron, a menudo, desacuerdos entre los eruditos de las diferentes escuelas: por un lado, las que apoyaban los métodos cuantitativos y, por otro, las que defendían un enfoque descriptivo. Sin embargo, desde la década de 1970, los diferentes métodos se combinan y aplican a las nuevas áreas del estudio geográfico.

Las computadoras (ordenadores) se han convertido en un instrumento de gran utilidad en geografía. En la década de 1960, el gobierno canadiense construyó el primer Sistema de Información Geográfica (SIG), un sistema informático que graba, almacena y analiza la información geográfica. Estos sistemas informáticos pueden crear imágenes de un área en dos o tres dimensiones que se utilizan como modelos en los estudios geográficos. Se diseñan para procesar grandes cantidades de datos y ayudan a los científicos a realizar sus investigaciones de un modo mucho más rápido y con mayor precisión. El SIG tiene muchas aplicaciones en la administración y en los negocios. A comienzos de la década de 1990 estaban funcionando, aproximadamente, 100.000 sistemas de este tipo.

 

La Geografía y la Revolución Científica

 

El término "geografía" fue acuñado en el siglo III a. C. por el sabio griego Eratóstenes y significa "descripción de la tierra". Los geógrafos de nuestros días se ocupan de una amplia gama de aspectos relacionados con ésta; desde el poder erosivo de los glaciares en Islandia hasta el crecimiento espectacular experimentado por algunas grandes ciudades o el alarmante ritmo de deforestación en el Amazonas, buscando una explicación a numerosos fenómenos, como por qué los habitantes de determinadas regiones migran más que otros.

Algunos de estos científicos y estudiosos sociales pueden pasar meses o años fuera de su país para comprender cómo influyen los factores físicos, sociales, económicos, etc., en los grupos humanos.

Recientemente, muchos geógrafos han mostrado un creciente interés por temas tan vitales como la planificación y ordenación del territorio, la interdependencia entre los países y el desarrollo desigual, la transformación de las estructuras agrarias, la contaminación y la degradación de la biosfera, el desarrollo y explotación de los recursos naturales, y las redes de transporte, entre otros.

Los geógrafos identifican, analizan e interpretan la distribución y disposición de los elementos de la superficie terrestre. Estudian también la relación del hombre con su entorno, teniendo en cuenta los factores físicos y culturales, así como los efectos derivados de ésta. Los rasgos físicos comprenden el clima, la tierra y las aguas, así como la fauna y la flora. Entre los rasgos culturales, los geógrafos estudian las características de los países y su población, los asentamientos, las redes de comunicación y otras modificaciones realizadas por el hombre en el entorno físico.

En la geografía en la antigüedad en el mundo griego es posible distinguir cuatro escuelas.

Escuela jónica Su estudio dirigido a la física, astronomía y meteorología. Se interesaron por la materia primordial de la cual derivan todas las cosas. Para Thales, derivan del agua.

Escuela pitagórica, Parménides, quien admitía que la tierra era esférica, observó que los rayos solares calientan la superficie terrestre con una inclinación distinta y que la atmósfera no tienen siempre el mismo comportamiento de acuerdo a la latitud.

Escuela metropolitana. Aristóteles que se preocupó por la consecuencia de la distribución de plantas y animales-

Escuela alejandrina. Después de la muerte de Aristóteles, el Centro de Estudios Científicos se desplazó de Atenas a Alejandría. Estaba unido principalmente a las concepciones teóricas sobre la forma y estructura de la tierra y a la práctica de los viajes terrestres-marinos.

Plinio el Viejo hace aportes a la geografía del imperio romano. Estrabón fue el estudioso más destacado. Se lo llamó el padre de la Geografía.

En la Edad Media los resultados debido a las limitaciones de la época fueron muy pobres, salvo en el mundo árabe que eran grandes viajeros y accedían a diferentes culturas.

La geografía moderna. Los viajes de Colón aportaron datos muy importantes a la cartografía. El viaje de Magallanes tiene importancia porque se comprobó por primera vez la esfericidad de la tierra.

Los aportes de Humbolt y Ritter (siglo XIX) contribuyeron en importancia a los adelantos que sufrió la geografía.

Humbolt
Ritter

El positivismo se puede definir como un método científico y con una mayor pretensión, como una corriente filosófica del mundo su creador fue Augusto Comte 1798-1857, cuyas principales obras fueron: curso de filosofía positiva, Sistema de políticas positivas y discurso sobre el espíritu positivo. Este método senos presenta como un empirismo inductivo, como una postura netamente antimetafisica.

El otro movimiento científico que sacudió las ciencias de las ciencias naturales fueron el evolucionismo y el organicismo, importantes por su influencia en la geografía determinista, teoría de Ratzel que marco la influencia del clima, como acondicionador del hábitat humano en las civilizaciones primitivas.

El posibilismo geográfico, a fines de siglo se produjo, especialmente en Francia y Alemania, fuertes reacciones ante el positivismo reinante, este se encuentra embuido de ideas neokantianas, espiritualistas, intuicioncitas y contingentistas. Esta marcada oposición entre las ciencias de la naturaleza y las ciencias del espíritu, implica el riesgo de fragmentación de nuestra ciencia en geografía física y geografía humana. Ante este dualismo, los geógrafos acudieron a una palabra que evitara la fractura: región.

Para Vidal de la Blache y su escuela, hay que partir siempre de la realidad, evitando las construcciones a priori de toda teoría. Los continuadores de la escuela vidaliana dicen, que se debe estudiar siempre la acción del hombre sobre la naturaleza, sin separarla jamás del estudio de la geografía física o natural.

Neopositivismo institucionalmente fundado con el nombre de circulo de Viena rechazo total de la metafísica, la intuición carece de importancia y la axiología o disciplina que estudia los valores no tiene cabida.

Karl Popper y el racionalismo critico, uno de sus principales aportes ha sido su visión anti inductiva, a partir de 1934, en la que magnifica la teoría en el proceso de la investigación científica, es el artífice de la teoría del método hipotético deductivo.

En la década del setenta dejan sentirse en el mundo profundos cambios que presagian la crisis ulteriores. Las ciencias sociales comienzan a realizar nuevos planteamientos acerca de su objeto de estudio. Acontecimientos de orden mundial llamaron poderosamente la atención pues afectaba al conjunto de las relaciones internacionales, la guerra fría y la posterior política de coexistencia pacifica. A partir de los años setenta y lo que llamamos globalización, comienzan a tratarse temas que habían sido olvidados por la geografía académica, tales como problemas de la marginalidad urbana, la discriminación racial, asesoramiento a partidos políticos, estudio de relaciones de conflicto entre ciudad y campo, problemas de subalimentación.

La geografía es una ciencia interdisciplinaria, que utiliza información facilitada por muchas otras ciencias, como la economía, las ciencias políticas, la historia, la biología, la geología, las matemáticas o la informática. El trabajo de los geógrafos es indispensable para la planificación urbana, regional y medioambiental.

El medio natural

En la geografía física, como análisis de las formas del paisaje natural o estudio integrado de los distintos elementos, suelo, clima, vegetación, relieve, aguas, que conforman el paisaje terrestre, ha sido tradicionalmente considerada como un de las ramas más atractivas de la ciencia geográfica.

Esta visión estática y compartí mentalizada de la geografía ha sido hoy reemplazada por un enfoque holístico, globalizador, que se traduce en una aprehensión dinámica del medio natural. Significa que todos los elementos citados se influyen y relacionan mutuamente, conformando una organización sistémica que vincula la superficie inanimada, la envoltura gaseosa y las aguas con los seres vivos, entre los que se incluyen, el hombre.

 

Así aparece la eco geografía, punto de vista que se caracteriza por reconocer de qué manera se integra el hombre en los ecosistemas, y de qué forma se diversifica esta integración en función del espacio planetario. Conviene recordar que este concepto ecológico, involucra dos aspectos

A. La comunidad de organismos – biocenosis -.

B. El conjunto de elementos físicos que constituye el medio en que aquellos viven –biotopos -.

La diferencia entre el geógrafo y el ecologista, radica en que, en muchos aspectos, la geografía y la ecología entran en contacto y se entre cruzan, sin confundirse. Para la geografía, lo primordial es siempre lo espacial, las relaciones mutuas del hombre y su entorno; en tanto la ecología se centra su estudio en las comunidades biológicas y sus relaciones con el medio (el biotopo).

Organización sistémica y los flujos de energía en el ambiente natural

Los flujos de energía que alimentan el sistema terrestre modifican su equilibrio e inducen un cierto dinamismo en su funcionamiento; esta energía, constituida por la propia materia, se introduce en el sistema por dos caminos:

Fuerzas exógenas, como las radiaciones solares y cósmicas, los impactos de meteoritos y la gravitación sol – luna.

Fuerzas endógenas, como el vulcanismo, el metamorfismo, las deformaciones tectónicas y la gravedad. Como puede apreciarse el medio natural terrestre es un subsistema dentro de un sistema más vasto, más englobador; el sistema solar, y lo mismo le ocurre a éste con respecto a una galaxia. Así, el medio natural es un sistema abierto recibe y emite energía.

Ejemplo: las plantas, base de la cadena trófica, realizan la síntesis de las moléculas de carbohidratos, al recibir la energía emitida por el sol a través de la fotosíntesis.

De este modo, la cantidad de irradiación solar que cae en una zona, influye en la taza de evaporación y transpiración y consecuentemente, en el contenido de la humedad del suelo y de la atmósfera. Por este motivo, las plantas modifican el clima a nivel del suelo y en el suelo. El clima el que dirige la meteorización, aquí la importancia de un estudio integrado del medio natural. Pero la intervención de las plantas en los flujos de energía y materia, no se limitan a este aspecto. Los carbohidratos sintetizados nutren de energía a los seres vivos del segundo nivel trófico: microorganismos, insectos, roedores, lombrices.

En el transcurso de estas transformaciones algunos cuerpos entran en solución y son arrastrados a través del suelo, por los procesos de unificación de a materia orgánica y de mineralización del humus. Las propiedades cambian y son las que ocasionan la aparición de horizontes diferenciados en los suelos.

 

 

Geografía en Colombia

José Celestino Mutis
Francisco José de Caldas

Durante los dos siglos y medio de la dominación española los trabajos de exploración en Colombia, permanecieron desconocidos para el público; los documentos recogidos por los conquistadores se guardaban celosamente en los archivos del Gobierno y muchos de ellos no se han publicado aún. Se les ocultaba todavía cuando en el territorio colonial empezaron otras expediciones, no en busca de esclavos, joyas ó piedras finas, sino, con encargo de estudiar científicamente el país. A fines del último siglo Francisco José de Caldas, el discípulo del botánico José Celestino Mutis, cuyo fin fue un patíbulo español como culpable de haber amado mucho a su patria, recorría ésta en todas direcciones (menos la Costa Atlántica) para conocer el territorio y sus habitantes.

Así, pues, hijos del país comenzaron la obra luego continuada con sumo brillo por los Humboldt, los Boussingault y otros sabios, tanto colombianos como extranjeros, que se han sucedido y continúan trabajando en la exploración del país. Durante este período de trabajos preparatorios a la descripción general de Colombia, la mejor parte corresponde a Agostino Codazzi, el mismo geógrafo a quien se debe la mejor carta que aún existe de Venezuela.

Su mapa de Colombia, construido en la escala de 1.350,000 sobre sus trabajos topográficos de 1849 a 1855, es también el documento sobre el cual verifican sus correcciones la mayor parte de los exploradores, con el fin de completarla antes de acometer un trabajo de mas amplias proporciones .

Hasta el año 1892 se han fijado ya astronómicamente mas de dos mil puntos y se ha nivelado y medido el terreno metro a metro en una longitud desarrollada que excede de 11,500 kilómetros lineales.

En Ninguna parte el profundo conocimiento del terreno y de su explotación será mas útil, porque la posición geográfica de Colombia es excepcional y la convierte en piedra angular de las repúblicas latinas del continente. Durante la guerra de la independencia sudamericana esa posición le dio un valor estratégico de primer orden, y al presente y en el futuro le asegura un papel esencial: como sitio de paso entre los dos océanos y las comarcas que éstos bañan.